En este reciente artículo de una revista, considero cómo la Biblia ha sido utilizada para defender, y a veces resistir, la conquista territorial y el despojo masivo. Desafortunadamente no está traducido al español.

Bruce N. Fisk, “Canaanite Genocide and Palestinian Nakba in Conversation: A Postcolonial Exercise in Bi-directional Hermeneutics,” Journal of Holy Land and Palestine Studies, 18 (1, 2019): 21-49.

Contáctame si quieres el PDF. Aquí está el resumen:

El intento de David Ben-Gurion de forjar una identidad colectiva israelí enraizada en el mito de la conquista bíblica adoptó una hermenéutica bidireccional: el texto bíblico y la realidad moderna se iluminaban mutuamente. Mientras Ben-Gurion leía las Escrituras ‘desde arriba’, con los ojos de las IDF, Edward Said pedía lecturas ‘desde abajo’, con los ojos de los cananeos. Siguiendo el ejemplo de Said, este artículo lee la narrativa de la Conquista y la Nakba de forma bidireccional, trazando cuatro temas: (1) Despoblación y desposesión, (2) Traidores y Embaucadores, (3) Botín de Guerra, (4) Expulsión incompleta. El ejercicio advierte a aquellos que ven ambas narrativas como juegos de suma cero, de los cuales sólo un lado merece consideración moral.

Este video muestra una conferencia que di (en inglés) en Santa Bárbara, California unos años antes mientras mis ideas sobre el tema se estaban formando. Se llama “Leyendo Josué en Palestina.”

Reading Joshua in Palestine: A Westmont Downtown Lecture, April 2016